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Bacterias, contra los hidrocarburos en el Golfo de México




Un grupo conformado por, al menos, 300 científicos logró identificar una variedad de microorganismos que cuentan con la capacidad de transformar el petróleo en compuestos con menos toxicidad para el medio ambiente; dicho grupo forma parte del Consorcio de Investigación del Golfo de México (CIGoM) y uno de sus principales objetivos es buscar estrategias que ayuden a mitigar los efectos del derrame de hidrocarburos en el mar, sobre todo en el Golfo de México.


En la plataforma Deepwater Horizon, se presentó un derrame de hidrocarburos durante una extracción realizada en 2010, lo que afectó, de manera importante, a la biodiversidad de las costas del país, como las de Tamaulipas, Veracruz, Tabasco, Campeche y Yucatán, y algunas de Luisiana, en Estados Unidos, en donde el derrame fue de casi 800 millones de litros y estuvo presente durante 87 días.


Lo anterior se tradujo en una pérdida importante de flora y fauna marina, no obstante, también, se pudo confirmar que la diversidad marítima juega un papel importante en el ecosistema, pues los investigadores han logrado determinar cuáles son las bacterias que poseen la capacidad de degradar este tipo de sustancias y las condiciones en las que lo realizan, la eficacia del proceso y el tipo de hidrocarburos que pueden degradar.


Actualmente, cuando ocurre un derrame de crudo en el mar, se trata de retirar la mayor parte vertida, mediante su acumulación dentro de barreras de contención, para, posteriormente, ser retirado por absorción. Este mecanismo es el más inocuo; existen otros métodos, como el de quemado o dispersión química, pero presentan mayores consecuencias en el medio ambiente, además de que no eliminan por completo los residuos, puesto que, cuando el petróleo es quemado, la contaminación se transfiere a la atmósfera, y si se añaden químicos, la sustancia sólo se fragmenta en partículas más pequeñas.


Conocer las características de las bacterias y las condiciones en las que se lleva a cabo la degradación del petróleo permite que los científicos determinen la mejor forma y la más viable de eliminar la presencia de hidrocarburos en el mar, es decir, si únicamente se van a utilizar bacterias o sí, además, se apoyarán de químicos para la dispersión del crudo.


Se han localizado, al menos, 30 especies de microorganismos que poseen esta extraordinaria peculiaridad; algunos ejemplares se encuentran guardados en el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada, el Instituto de Biotecnología de la UNAM y el Cinvestav de la unidad de Mérida.


Algunas de estas bacterias, localizadas, en mayor abundancia, dentro del Golfo de México, son: Alcanivorax, Marinobacter y Colwellia, a las cuales se les han realizado diferentes pruebas, para lograr comprender cómo funcionan en su estado natural y frente a un derrame de petróleo. En algunos casos, se les han agregado otras sustancias, como fósforo y nitrógeno, que han servido para crecer e incrementar su potencial de absorción de hidrocarburos.


Aunque los grupos bacteriológicos mencionados anteriormente son los más abundantes en la región, existen otros que, también, juegan un papel importante en la degradación del petróleo y en la recuperación del ecosistema, ya que poseen una gran adaptabilidad al cambio de las condiciones en las que otros microorganismos dejan de realizar esta actividad.

El protocolo de estudio de las bacterias comenzó desde 2015 y se encuentra conformado por cinco rubros a analizar: Plataformas de observación oceanográfica, Línea base y monitoreo ambiental, Modelos de circulación y biogeoquímica, Degradación natural de hidrocarburos y Escenarios de derrames.


Al inicio, se hicieron 40 expediciones, donde se tomaron 444 muestras de diferentes puntos del mar en el Golfo de México; incluso, hasta los 3 mil 200 metros de profundidad. Asimismo, los científicos encontraron que, dentro del mar, existen emanaciones naturales de petróleo, por lo que dedujeron que, como parte de la evolución, algunas bacterias están acostumbradas al contacto con hidrocarburos y, por ello, logran degradarlos.


La forma en la que las bacterias degradan los hidrocarburos es mediante la liberación de una sustancia parecida a un detergente, la cual aísla el petróleo en microgotas, que, posteriormente, son consumidas por estos microorganismos. Conforme se han realizado los estudios, también, se ha demostrado que estas bacterias no sólo hacen la degradación orgánica del petróleo, sino que, también, de algunos de sus derivados, como los plásticos.

No obstante, las bacterias degradadoras están adaptadas para reaccionar ante el petróleo mexicano, por lo que los microorganismos podrían no llegar a funcionar con otro tipo de petróleo, ya que el que se extrae en otros países tiene una composición diferente; sin embargo, aún se encuentran en investigaciones.


Lógicamente, al incrementar la extracción de barriles de crudo, aumenta el riesgo de un derrame en el Golfo de México, por lo que, en algún momento, será necesario contar con la presencia de estas bacterias para evitar más daño al ecosistema marino. De tal forma que se está considerando la creación de diferentes empresas que se encarguen de tener la cantidad de bacterias necesarias para poder contener un derrame de petróleo, pues su crecimiento tardaría de dos a cuatro meses en completarse. ¡Interesante!

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