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El árbol de la vida y los nueve mundos



Después de la formación del universo, a partir del encuentro entre el hielo y el fuego, y de la creación de un mundo habitable, con bosques, tierra, cielo y la humanidad, por obra del dios Odín y sus hermanos, surgió Yggdrasil, el árbol de la vida, en el que florecieron los nueve reinos. Se trata de un fresno de dimensiones extraordinarias, y es el más bello, el más frondoso y el más perfecto de todos. Su función es mantener unidas todas las partes del universo, de modo que sus ramas se conectan entre sí.


Los frutos y el follaje


En la mitología nórdica se reconocen dos grupos de deidades: los aesir y los vanir. Los primeros viven en Asgard, el mundo que se ubica en la parte más alta de la copa del árbol. Los dioses principales son Odín, el padre todo; Frigg, su esposa; y sus hijos: Thor, señor del trueno y la fuerza; Baldr, de la paz, la luz y el perdón; y Tyr, de la guerra y el orden. Ahí, también, se encuentra el Valhalla, un majestuoso salón al que llegan los espíritus de los caídos en combate (einherjar). Estos eran guiados por las valquirias, mujeres guerreras encargadas de seleccionar a los más heroicos.


Casi en la parte media del Yggdrasil, más arriba de donde comienzan a nacer las ramas del tronco, se halla Midgard, el reino de los hombres y las mujeres mortales. Aquí, desemboca un extremo del Bifrost, un puente de arcoíris que conecta con Asgard. Por él, únicamente pueden transitar los dioses y las almas humanas, ya que si los gigantes de hielo o los trolls lo pisan, sus pies se queman. Al final del camino, justo a la entrada de la morada de Odín, habita Heimdall, cuya labor es vigilar el puente y decidir quiénes pueden ingresar.


A un costado de Midgard, en un nivel superior (las ubicaciones exactas varían dependiendo de las fuentes de referencia), está Alfheim, de preciosas vistas y magníficas caídas de agua, en donde viven los elfos de luz, hermosos y brillantes como el Sol o las estrellas. Al otro lado, está Vanaheim, el mundo de las deidades vanir, las cuales pueden convivir armoniosamente con los aesir en Asgard, por ello, se encargan de proteger dicho mundo, gobernadas por Tyr.


Por debajo de Midgard, yace Svartalfheim, con grandes y puntiagudas montañas, que es la residencia de los elfos oscuros y los enanos, quienes crean los más extraordinarios inventos y forjan las espadas más poderosas. Ellos fabricaron a Gungir, la poderosa lanza de Odín.


A un costado de Svartalfheim, se encuentra Muspelheim, el reino del fuego, gobernado por el gigante Surtr, quien posee una espada incandescente y que, según las profecías, cuando llegue el Ragnarök, el fin del mundo, liberará su furia contra los dioses y los vencerá.


Las raíces

Los mundos descritos anteriormente se localizan en alguna parte de la frondosidad del árbol, sostenidos por un grueso y fuerte tronco, cuya raigambre penetra en tres reinos, de donde obtiene los nutrientes necesarios para alimentarse.


La primera raíz es las más profunda y conecta con Niflheim, la tierra del frío, de la bruma y la oscuridad, que, como le hemos platicado en la primera historia de la serie, ya existía desde antes de la creación del universo. La raíz se extiende hasta uno de los sitios más inferiores de este mundo, el Helheim o Hel, el reino de los muertos, cuya soberana es la diosa Hela, que recibe a las almas de los guerreros que no fallecen con honor en el campo de batalla; al igual que las de los fallecidos por enfermedad o vejez y las de los delincuentes. La entrada está custodiada por Garm, un perro feroz que, para permitir la entrada al palacio, solicita una ofrenda.


Recordemos que, en Niflheim, está Hvergelmir, una fuente voraginosa de la que surgen ríos de aguas heladas. Este lugar, también, es la morada de Nidhogg, un dragón guardián, que suele morder la madera de la raíz.


La segunda raíz se aloja en Jötunheim, donde viven los gigantes de hielo, y se hidrata de la Fuente de la sabiduría, también conocidas como el Pozo de Mímir, ya que están resguardadas por Mímir, tío de Odín.


La tercera, curiosamente, se hidrata de un manantial ubicado en Asgard, el cual permanece al cuidado de las Nornas, tres hermosas doncellas que se encargan de regar la raíz para que no se seque. Estas mujeres, además, son las responsables del destino de los humanos; deciden lo que sucede en nuestras vidas, tanto lo bueno como lo malo. Una de ellas se llama Urd, quien es la dueña del depósito de agua, por lo que éste es conocido como el Pozo de Urd, y representa el pasado. Otra es Verdandi, cuyo nombre significa ‘devenir’ y encarna el presente; mientras que la tercera es Skuld y controla el futuro.


A lo largo y ancho de estos nueve mundos es donde tienen lugar las historias de los héroes y dioses de la mitología nórdica, antes de que el fuego devastador y el hielo eterno regresen para destruir la creación...


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