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La polémica de WhatsApp. Actualizaciones, ¿en contra o a favor del usuario?



En las últimas semanas, hemos estado siguiendo una noticia en las redes sociales en torno a la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp, que ha generado mucha especulación y preocupación en los usuarios acerca de su privacidad, y la consecuente migración a otras plataformas similares. Todo inició en los primeros días de enero, cuando la app comenzó a mandar una notificación sobre que había implementado actualizaciones en sus términos y condiciones de uso, las cuales estaban relacionadas con la recopilación de datos y la integración con Facebook y su familia de submarcas, con el fin de facilitar la labor comercial de las empresas o negocios que usan ambos servicios, para ayudarles a mejorar su relación con sus clientes. Advertía que los nuevos lineamientos entrarían en vigor el 8 de febrero y que era necesario aceptarlos antes de esa fecha, ya que, de lo contrario, la cuenta sería eliminada. Dichas condiciones dieron pie a una serie de inconvenientes, por lo que la aplicación ha decidido extender su plazo hasta el próximo 15 de mayo.


El mensaje era delicado, alarmante y, sobre todo, muy poco claro, de modo que los malentendidos y tergiversaciones al respecto comenzaron a viralizarse por la red, con aseveraciones simples y someras, como que WhatsApp espiaría a sus usuarios y compartiría toda su información con Facebook; algo que, irónicamente, es cierto, pero, a la vez, no. A continuación, se lo explicamos.


Primero, es necesario saber que el imperio de Mark Zuckerberg comprende marcas como Facebook, WhatsApp e Instagram. A su vez, Facebook posee las submarcas Onavo, CrowdTangle, Facebook Payments y Facebook Technologies; mientras que WhatsApp tiene una aplicación alternativa, llamada WhatsApp Business, que sirve a las empresas para mostrar sus productos y mantener comunicación con sus compradores; es una especie de tienda virtual y servicio al cliente a través de la mensajería que maneja.


Entendiendo lo anterior, y de acuerdo con las aclaraciones que WhatsApp emitió luego de que el pánico se difundiera sobre si la aplicación violaría la privacidad y tendría acceso a las conversaciones, podemos explicar que las actualizaciones están enfocadas al segmento empresarial, es decir, se trata de la incorporación de nuevas funcionalidades en WhatsApp Business, como la colaboración con Facebook, las cuales, de manera indirecta, involucran a los consumidores; por ello, fue necesaria la notificación. Tales mejoras son:


1. Servicio de alojamiento web en Facebook: Brinda a las empresas la opción de administrar sus chats con sus clientes en un espacio de almacenamiento web seguro en Facebook. Es una especie de nube en la plataforma, que les permite organizar sus comunicaciones. Cabe decir que es una herramienta opcional, por lo tanto, las empresas que usen WhatsApp Business podrán elegir utilizarla o no. Asimismo, los clientes serán notificados si el negocio con el que están conversando vía WhatsApp está usando este servicio, y si no están de acuerdo, pueden no chatear por la aplicación, o bien, bloquear a la empresa.


2. Descubrimiento de empresas: Si el usuario tiene una cuenta en Facebook, es posible que vea anuncios que integren un botón para contactar a la empresa o vendedor a través de WhatsApp, el cual, si el usuario tiene instalada la aplicación en su celular, lo redireccionará a ella para comenzar a chatear. Por su parte, Facebook recopilará su interacción con los anuncios, es decir, qué tipo de productos son de su interés, para así mostrarle publicidad relacionada cada vez que navegue en dicha red social. En otras palabras, activará las cookies, softwares que monitorean sus preferencias con fines de mercadotecnia, los cuales, cabe decir, no son exclusivos de Facebook, sino que son el elemento básico de todo el marketing digital.


En cuanto a la información que WhatsApp compartirá con las submarcas de Facebook y viceversa, la aclaración indica que es con fines únicamente de “operar, proporcionar, mejorar, corregir, entender, personalizar, respaldar y promocionar sus servicios”, o sea, perfeccionar la experiencia del usuario al utilizar estas plataformas, otorgando integraciones en caso de que use todas o algunas de ellas. Por ejemplo, le permitiría conectar con su cuenta de Facebook Pay para pagar productos o servicios vía WhatsApp o chatear con sus amigos a través de otras prestaciones de Facebook, como Portal, mediante su cuenta de WhatsApp. Entre los datos compartidos están: “información de registro de la cuenta (como el número de teléfono), datos de operaciones, información relacionada con el servicio, sobre la interacción con los demás (incluidas las empresas) cuando se usan sus servicios, información sobre el dispositivo móvil y la dirección IP”.


Pero nada de lo anterior tiene que ver con intervenir o espiar las comunicaciones personales y privadas de los usuarios, ya que todo se encuentra altamente protegido por medio del cifrado de extremo a extremo, lo que significa que toda la información enviada está encriptada y sólo se visualiza hasta que llega a su destino. Por ende, WhatsApp señala que tanto ellos como Facebook o sus empresas NO pueden ver los chats ni escuchar las llamadas, NO mantienen registro de a quiénes se llama o mandan mensajes, NO pueden ver las ubicaciones que se envían y NO comparten los contactos entre ellos. De igual forma, los grupos siguen siendo confidenciales y, a fin de intensificar la privacidad, desde hace un tiempo implementó, la función de los mensajes temporales, los cuales desaparecen de la conversación al cabo de 24 horas y no queda copia alguna de los mismos. Las únicas veces en que un mensaje se aloja en sus servidores son cuando éste, por alguna razón, como la falta de internet, no puede ser recibido por el destinatario; entonces se guarda, de forma cifrada, por 30 días, mientras intentan entregarlo. Luego de ese plazo, si no se tiene éxito, se elimina automáticamente. También, el usuario puede descargar y ver la información de su cuenta directo desde la aplicación.


Sin información, no hay comunicación
Es necesario remarcar que hay otro tipo de datos que la app también recopila, que son necesarios para que pueda funcionar y el usuario, a su vez, pueda acceder a ciertas amenidades dentro de ella. Por ejemplo, para crear una cuenta, es necesario proporcionar el número de celular, o bien, si se quiere compartir una ubicación con algún amigo, es preciso que la aplicación tenga acceso a la misma, para lo cual, WhatsApp siempre pedirá que se le concedan estos permisos. Se le pueden denegar, pero entonces no se podrá utilizar esa u otras funciones. Así es la lógica en la prestación de cualquier tipo de servicio, no solo de WhatsApp; se necesitan ciertos datos con los cuales poder operar.

Lamentablemente, las aclaraciones de WhatsApp llegaron tarde, pues los rumores y las invitaciones por parte de los internautas para abandonar la aplicación corrieron a la velocidad de la luz, mientras que las recomendaciones de plataformas similares, mejores y con mayor compromiso en la seguridad y privacidad, también se hicieron presentes. Entre ellas, Signal, Telegram, Line y WeChat.


¿Irse o quedarse?

Tanto WhatsApp como sus competidores tienen ventajas y desventajas, y la respuesta sobre si quedarse o darle la oportunidad a otra aplicación dependerá de qué tanto se adapten a nuestros gustos y necesidades. Recuerde que las mejoras y nuevas funciones de todas son, en parte, porque al usuario le agradan, las “exige” y las explota. A raíz de la polémica, la Apple App Store introdujo las etiquetas de privacidad, con las que advierte al usuario sobre los datos que las apps recopilan de él y los vinculan a su cuenta, independientemente del giro que tengan. A continuación, vemos la comparativa entre las tres propuestas más populares:



Claramente se ve que WhatsApp recopila mayor información, pero se debe a que ofrece más funciones y, como ya mencionamos, necesita ciertos datos para trabajar, además de que requiere saber los errores para mejorar las experiencias; aunque, por otro lado, todo esto compromete un poco más la privacidad, pero si se quiere seguir disfrutando de sus servicios, es algo necesario. Telegram, por su parte, se encuentra en un punto medio; es la principal competencia de WhatsApp, es muy parecida y ya tiene un número considerable de gente en su comunidad. Signal parece ser la más segura, pero con una oferta, en cuanto a amenidades, más limitada, aunque sí comparte las básicas, como envío de fotos, archivos GIF, documentos, ubicación y contactos, y opciones de personalización. Según la información oficial de las tres aplicaciones, todas operan con el sistema de encriptación de extremo a extremo.


Con base en lo anterior, y a manera de conclusión, si lo que usted busca es la socialización, con la integración de diferentes funcionalidades, las opciones son WhatsApp y Telegram. Si prefiere la privacidad y compartir la menor cantidad de datos posibles, entonces Signal es la indicada, que, a pesar de estar en el tercer lugar de popularidad, es la que usan empresarios importantes, como Elon Musk, director de Tesla Motors y SpaceX, y Jack Dorsey, cofundador de Twitter; al igual que expertos en seguridad informática, como Edward Snowden y Bruce Schneier. También está Line, que no es muy conocida en Occidente, pero es la número uno en Asia, favorita por su especial cuidado de los datos personales. Para fines laborales, la recomendación es Discord, que está dirigida a la comunidad gamer, pero, por lo mismo, su plataforma ofrece mucha estabilidad y fluidez, con la posibilidad de soportar comunicaciones pesadas, como llamadas y videollamadas con pantalla compartida y la creación de canales con distintos miembros.


El catálogo de posibilidades es amplio, pues incluso si indaga en las tiendas de aplicaciones, encontrará muchas otras similares, con sus respectivas características. Sin embargo, el principal inconveniente de todas ellas es que no están masificadas y muy poca gente las conoce, a diferencia de WhatsApp, que tiene una comunidad muy grande; de modo que, si opta por cambiarse, tendrá que avisar a sus contactos para que puedan comunicarse con usted por ese medio, o bien, usar las aplicaciones sólo para funciones específicas. En este mismo renglón, otra desventaja es que los paquetes de telefonía móvil no incluyen esas plataformas en sus paquetes, por lo que, si las usa, gastará más datos de internet.


Finalizamos reiterándole que, dentro del mundo de internet, no hay plataforma 100 % segura, todas requieren información sobre usted y suponen cierto grado de riesgo a su privacidad; la única forma de estar realmente protegido es renunciar al mundo digital. La moraleja de esta historia: siempre lea detalladamente las políticas de privacidad y los términos y condiciones de uso de todos los sitios en los que se registra.

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